Accordée à la plainte du tango
la rue s’anime
sensuelle
corps serré au souffle
de la ville
le bandonéon sur le coeur
la voix de Gardel
envoûte les faubourgs
Enlacée à la transe du tango
la rue se consume
picturale
pigments de couleurs
des ruelles
les rouges mêlés aux bleus
l’ombre milongua
rythment les pas des danseurs
Pendue à la nostalgie du tango
la rue s’abandonne
antique
paysages d’antan
du vieux port
les traces du temps trahi
mi noche triste
sont les âmes de San Telmo
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Musique : Mariano Mores
Paroles : Rodolfo M. Taboada
¿Quien fue el raro bicho
que te ha dicho, che, pebete,
que pasó el tiempo del firulete?
Por más que ronquen
los merengues y las congas
siempre fue tiempo para milonga.
Vos dejá nomás que algún chabón
chamuye al cuete y sacudile tu firulete
que desde el cerebro al alma
la milonga lo bordó.
Es el compás criollo y se acabó.
Pero escuchá, fijate bien,
prestale mucha atención
y ahora batí si hay algo igual
a este compás, compadrón.
Batí, por Dios, si este compás
repicadito y dulzón
te burbujea en la piel
y te hace más querendón.
Pero escuchá…ja, ja… fijate bien,
prestale mucha atención.
Y ahora batí si este compás
no es un clavel reventón;
es el clavel, es el balcón,
es el percal, el arrabal,
el callejón, y es el loco firulete
de algun viejo metejón.
Vos dejá nomás que algún chabón
chamuye al cuete y sacudile tu firulete
que desde el cerebro al alma
la milonga lo bordó.
Es el compás criollo y se acabó.
Un moment déjà que je vous laisse sans tango.
En voici un interprété par Julio Sosa :
Sus ojos se cerraron
Tango
1935
Musique: Carlos Gardel
Paroles: Alfredo Le Pera
Sus ojos se cerraron…
y el mundo sigue andando,
su boca que era mía
ya no me besa más,
se apagaron los ecos
de su reír sonoro
y es cruel este silencio
que me hace tanto mal.
Fue mía la piadosa
dulzura de sus manos
que dieron a mis penas
caricias de bondad,
y ahora que la evoco
hundido en mi quebranto,
las lágrimas pensadas
se niegan a brotar,
y no tengo el consuelo
de poder llorar.
¡Porqué sus alas tan cruel quemó la vida!
¡porqué esta mueca siniestra de la suerte!
Quise abrigarla y más pudo la muerte,
¡Cómo me duele y se ahonda mi herida!
Yo sé que ahora vendrán caras extrañas
con su limosna de alivio a mi tormento.
Todo es mentira, mentira es el lamento.
¡Hoy está solo mi corazón!
Como perros de presa
las penas traicioneras
celando mi cariño
galopaban detrás,
y escondida en las aguas
de su mirada buena
la suerte agazapada
marcaba su compás.
En vano yo alentaba
febril una esperanza.
Clavó en i carne viva
sus garras el dolor;
y mientras en las calles
en loca algarabía
el carnaval del mundo
gozaba y se reía,
burlándose el destino
me robó su amor.
MILONGA DEL 900
Paroles Homero Manzi.
Musique de Sebastian Piana.
Me gusta lo desparejo
y no voy por la vereda;
uso fungi a lo Massera,
calzo bota militar.
La quise porque la quise
y por eso ando penando;
se me fue ya ni se cuando,
ni se cuando volvera.
Me la nombran las guitarras
cuando dicen su canción,
las callecitas del barrio
y el filo de mi facon.
Me la nombran las estrellas
y el viento del arrabal;
no se pa’ que me la nombran
si no la puedo olvidar.
Soy desconfiao en amores,
y soy confiao en el juego;
donde me invitan me quedo
y donde sobro también.
Soy del partido de todos
y con todos me la entiendo
pero vayanlo sabiendo:
soy hombre de Leandro Alem.
No me gusta el empedrao
ni me doy con lo moderno;
descanso cuando ando enfermo,
y dispues que me he sanao.
La quiero porque la quiero
y por eso la perdono;
no hay cosa peor que un encono
para vivir amargao…